Convierte tus ideas en una descripción útil del proyecto, con fotos, prioridades y algunos detalles prácticos.
Luca Tozzini · 25 oct 2026

No necesitas planos técnicos ni el vocabulario del oficio para empezar a hablar de un trabajo en tu casa. Una buena descripción explica qué quieres cambiar, cómo está el espacio ahora y qué es lo que más te importa.
Empieza por el problema, con palabras de todos los días. “Necesitamos más espacio para guardar en una cocina pequeña” le da a un contratista un mejor punto de partida que una lista de productos sin contexto.
Separa lo indispensable de lo que sería un extra. Si te importa conservar un piso existente o terminar antes de cierta fecha, dilo desde el principio.
Toma una foto amplia que muestre toda el área y luego fotos más cercanas de las partes que quieres comentar. Incluye puertas, ventanas o instalaciones cercanas cuando influyan en la distribución.
Agrega medidas aproximadas si puedes medir el espacio fácilmente. Márcalas como aproximadas para que el contratista sepa que debe confirmarlas en una visita. Evita que aparezcan documentos personales o datos que te identifiquen en las fotos.
Incluye la información que alguien necesitaría para planear una visita y entender el trabajo:
Si algo no está claro, escribe “por definir” en lugar de adivinar.
Copia estas preguntas en tus notas:
Comparte la misma descripción y las mismas fotos con cada contratista. Anota las decisiones que se tomen en las visitas y actualiza la descripción cuando cambie el plan.
Cuando lleguen las respuestas, mi guía para comparar cotizaciones de contratistas te puede ayudar a revisar los detalles.